Sentido critico, o criticar sin sentido
Fernando Alés.
Marzo/26.
El siervo del poderoso, es como perro que guarda la casa, come las sobras y duerme en la caseta. Por lo tanto solo es el tonto útil, pero peligroso para los suyos.
Pues aquí estamos de nuevo, como cada mes, con la sana intención de intentar entender el mundo que nos rodea, y la avalancha de acontecimientos que cada día surgen por cada rincón de esta pequeña bola que da vueltas al Sol.
Podría hablar, como en meses anteriores de temas concretos, de gran actualidad, que no faltan; como puede ser el impresentable Trump, la muy probable guerra con Irán, el auge del fascismo, el burka y el niqab, o de los machirulos DAO de la policía Nacional, entre otras cosas…
Hay temas para dar y tomar.
Pero voy a intentar profundizar un poco en la raíz de las cosas, aunque no es nada fácil procesar todo lo que pasa, menos aún entender porque pasa.
A diario me pregunto si vale la pena poner un granito de entendimiento en un desierto de apatía, superficialidad e indolencia. Pero aquí seguimos, sea por inercia o porque tenemos la esperanza de que algún día florezca algo implicación y de compromiso.
¿Será acaso que el terreno donde pretendemos sembrar es baldío, o lo han dejado estéril con venenos interesados de desinformación, odio y enfrentamientos?
Sea como sea, seguiré intentando sembrar aunque sea por coherencia conmigo mismo, y por supuesto con todos aquellos que piensan que todavía puede llegar a prevalecer el entendimiento y la razón.
La condición humana es compleja e impredecible y cada uno reacciona ante una situación similar de diferente forma.
Ya lo decía mi abuela: Cada uno es de su padre y de su madre.
A veces entiendo, o quiero entender a quienes se dan la vuelta y miran para otro lado, pero me resulta difícil entender a alguien que mientras es condicionado a los intereses de otros y sufriendo las consecuencias, sea capaz de aceptarlo sin al menos intentar rebelarse.
Esconder la cabeza bajo el ala, no resuelve los problemas, sino que te hace más vulnerable a la manipulación, aun justificándose con la justicia divina, el karma, el amor, y esas cosas tan "guays" de un mundo maravilloso.
Peor aún es ponerse al lado del opresor, sea por ignorancia o por el miserable motivo de querer parecerse a su amo y recoger las migajas que caen de su mesa.
El siervo del poderoso, es como perro que guarda la casa, come las sobras y duerme en la caseta. Por lo tanto solo es el tonto útil, pero peligroso para los suyos.
Dicho esto, ellos en su miseria reniegan de su propia condición, enfrentándose a los demás, porque creen que así ganaran el favor del monstruo que les somete, sacando a la luz sus más bajos instintos, dando rienda suelta a su cerebro más primario.
Queriendo convertirse en las mismas bestias que tienen como referente. Ser el macho Alfa de su entorno, un pequeño déspota en su minúsculo mundo de miseria moral.
Ya lo dijo comediógrafo romano Plauto (254 AC. – 184 AC.): "El hombre es un lobo, para el hombre."
Haciendo referencia a nuestro afán de destruirnos los unos a los otros.
(Aquí debo hacer un inciso. El macho Alfa en una manada de lobos, es un ser noble y valiente, que dedica su vida a la protección de los suyos).
Al hilo de esto; dice un proverbio indígena, que la tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un legado para nuestros hijos.
Y yo me pregunto. ¿Qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos? ¿Qué valores? ¿Qué inquietudes? Hemos creado una sociedad amorfa, sobre tecnificada, donde los algoritmos, controlados por tecnócratas deciden nuestros destinos por nosotros, controlan nuestras vidas, y hemos sido nosotros los que les hemos permitido que se eduquen en esa pseudocultura.
Ilustración: IA Alternativa Mediterráneo. Uso libre
La Play, las interminables series, el Chat GPT, los retos virales, los influencers, etc. anulan el mundo real y son el ácido más corrosivo para el pensamiento crítico. Un sentido crítico que ellos, en una inmensa mayoríak no tienen y muchos de nuestra generación tampoco.
Me permito aquí, dejar una definición de lo que es el pensamiento crítico, por si alguien está interesado en saberlo. El pensamiento crítico es la capacidad de analizar, evaluar y cuestionar la información de manera objetiva, lógica y reflexiva para formar un juicio lógico fundamentado. (Texto transcrito literalmente de Google, yo no lo habría dicho mejor)
Pues con todo esto y dando fin a la columna de este mes, quiero decir que o nos ponemos las pilas y aprendemos, y nos decidimos a tomar cartas en el asunto, o permitiremos que unos miserables se hagan dueños del mundo y del destino de nuestras vidas.
Solamente una cosa más… No se os olvide que esta bolita que da vueltas al Sol, es el único hogar que tenemos y como a alguien se le ocurra apretar el botón van a quedar más cenizas que en mi cenicero.
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