Sentido Común
Fernando Alés.
Mayo/26
"Los andaluces y por extensión los españoles, tenemos la mala costumbre de desentendernos de nuestra obligación electoral, con excusas tan peregrinas como, que todos son iguales, que porque yo vaya a votar no va a cambiar nada y otros argumentos para eludir lo que es una responsabilidad de todos".
Como cada mes, ya estamos aquí otra vez intentando poner un poco de cordura en este loco mundo, o al menos intentar que esta locura no nos cale hasta el hipotálamo, porque si no lo evitamos, el razonamiento se diluye en riadas de desinformación que nos arrastran, nos superan y nos abotargan. Y dicho esto, como frase para la posteridad, vamos a lo que es la columna en sí.
Estamos ya en Mayo, el mes de las flores y si el tiempo no lo impide, el mes en que empieza a aflorar en calorcito. Aunque en esta nuestra tierra andaluza este mes es importante por otras razones, que nos afectan a todos. El día 17 se celebran las 12ª elecciones autonómicas, de las cuales yo he participado en una y esta será mi segunda participación. Es una fecha importante, porque nos jugamos nuestro futuro para los próximos cuatro años. Y tal y como están las cosas, sería necesario cambiar algunas urgentemente.
Los andaluces y por extensión los españoles, tenemos la mala costumbre de desentendernos de nuestra obligación electoral, con excusas tan peregrinas como, que todos son iguales, que porque yo vaya a votar no va a cambiar nada y otros argumentos para eludir lo que es una responsabilidad de todos.
Hay un refrán que dice... Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.
Y al hilo de esto estamos viendo que los graneros de la vivienda, la educación y sobre todo la sanidad en Andalucía, se están quedando bajo mínimos.
Para la derecha esto es el fin último de su política, que todo lo que sea público sea inviable y tengamos que buscar soluciones en el sector privado. Lo que yo he dado en llamar; política para amiguetes.
El cierre de aulas públicas, en todos los niveles educativos, la proliferación de Universidades Privadas, recortando recursos a las Universidades Públicas, la falta de construcción de vivienda pública y la poca o casi nula vivienda pública que hay, a unos precios inasumibles para familias con pocos recursos, unido a la especulación salvaje, hacen que sea casi imposible encontrar una vivienda digna. Y como último asunto de importancia, sin quitarle importancia a los demás, tenemos la sanidad pública.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla.
(EuropaPress)
Tenemos una de los peores servicios sanitarios de España, con unas listas de espera, para todo tipo de citas y pruebas diagnósticas o intervenciones, intolerables.
Hasta 2018, las cifras eran las siguientes:
Pacientes en lista de espera 55.000, en la actualidad 195.000
Días de espera para especialistas: 53, en la actualidad 150.
841.731 pacientes esperando.
Días de espera para cirugía: 73, en la actualidad 160.
192.561 pacientes esperando.
Cribados de mama, (unas 2000, con retrasos o dudosas lecturas)
Cribados neonatales (unos 200) con meses de retraso solo en Málaga.
(Esto son cifras aproximadas, según las fuentes)
Alguno puede pensar, (siempre hubo y habrá, quien solo vea lo que quiere ver) que esto es responsabilidad del gobierno central, pero no es así, las responsabilidades en estas materias son exclusivamente de las Comunidades Autónomas y en nuestro caso del Partido Popular y concretamente de Juanma Moreno Bonilla.
Pero qué podéis esperar de un presidente que en una entrevista en 2025, dijo que la sanidad pública para todo y para todos, puede llegar a ser inviable, mientras enchufa dinero público a sanidad privada como es el caso de Bidafarma, donde “por casualidad” trabaja su esposa. Cuando no, se desvían partidas del presupuesto sanitario para la ganadería o las cofradías.
Porque cuando un cofrade o un taurino se ponga enfermo o necesite una intervención quirúrgica ya se puede ir encomendando al santo de su devoción o a alguno de los miles de Cristos o Vírgenes que tenemos en España. Si no que se encomiende a Dios o espere en la lista de espera, si no ha tenido que hacer antes uso del seguro de entierro.
El Servicio Andaluz de Salud, que hasta la llegada al poder del Partido Popular ha funcionado razonablemente bien, se ha convertido durante el gobierno de Moreno Bonilla en el peor servicio sanitario público de España.
Lo digo, porque recientemente Antonio Sanz, Consejero de Salud ha transferido a través de RTVA 300.000 Euros para la retransmisión de Corridas de Toros, mientras la sanidad pública se cae a pedazos.
Y porque parece que en esta tierra, es más importante una corrida de toros o que a las cofradías no les falte de ná, antes que la salud y el bienestar de los andaluces.
¿Incompetencia? ¿Mala gestión? No, son políticas orquestadas para malversar fondos públicos, de forma intencionada destruyendo servicios públicos esenciales, para beneficio de sectores privados. Eso tiene un nombre muy específico: Robo.
Porque, desviar el dinero de todos, para ponerlo en manos privadas, solo tiene un nombre: Robo.
Los consentidores de estas prácticas, fieles beatos de San Juanma, dirán que la candidata socialista, ya despidió personal sanitario y redujo presupuestos en su etapa y no gestionó como debería haberlo hecho.
Pero aquí no vale eso de: Pues anda que tú.
Aquí hay que buscar al candidato que más se acerque a nuestros intereses, sin más. No es egoísmo, ni ideología, ni pescaito frito, ni leches. Es tener sentido común. Si tu gestor no gestiona tus intereses como es debido, pues se busca otro gestor y punto.
En redes sociales ya he tenido algún encuentro con estos inmovilistas, de pues anda que la Montero…
Y la respuesta es muy fácil; Si votas a la derecha o aún más a la derecha, lo que por ahora tenemos irá desapareciendo, como el humo que se lleva el viento. La izquierda, está por la sanidad y los servicios públicos, pero si no te gusta la izquierda que tenemos, pues vota más a la izquierda todavía.
Por eso desde aquí, invito a los desencantados, a los decepcionados, a los desmotivados, a los apáticos, a todos a ir a votar el día 17. Porque los conservadores, los que consienten y tragan con estas prácticas y la mal llamada gente de bien, como si fuesen fieles feligreses van a salir a votar en tromba, como hacen siempre.
Me atrevo por último a dejar un lema:
Si salimos todos a votar, Moreno Bonilla, no sale.
Es importante votar; pero es más importante aún, saber a quién votas.
Pensadlo seriamente.
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