Españolito que vienes al mundo
Fernando Alés.
Junio/26.
A medida que un tiempo se va asentando, otro se vuelve cada vez más convulso e incierto.
Me refiero al tiempo meteorológico, parece que de golpe hemos pasado de una primavera fresca, a unos valores de verano recién empezado en el mes de Junio, con lo cual no creo que en Julio y Agosto vayamos a ver muchas heladas por los campos, ni icebergs por el Guadalquivir. Pero también me refiero al tiempo político que nos está tocando vivir. Aludo al tiempo político, pero en realidad debería ser social, porque todo lo político en una democracia, tiene una raíz social.
Cuando el descontento, la apatía o la desidia nos arrojan bajo las patas de los caballos, nuestras decisiones nos enturbian la propia seguridad como ciudadanos. Sirva como ejemplo de ello, las elecciones autonómicas, donde se va afianzando cada día más, una derecha radicalizada por una ultraderecha que quiere imponer un nuevo régimen a base de chantajes para dar sus apoyo al gobierno de los primeros, que aceptan de buen grado las imposiciones reaccionarias, a cambio de no perder el sillón, ni la llave de la caja.
El último ejemplo palpable lo tenemos en las pasadas elecciones andaluzas, donde a pesar del galopante deterioro de la sanidad y la educación pública, recortes en derechos y ayudas sociales, amén de los desmanes presupuestarios desviados para el enriquecimiento del sector privado, con el dinero público. (Si, ese dinero que pagamos todos con nuestros impuestos, pero que parece que nadie se quiere acordar que es nuestro. Que es para garantizar nuestro, para tener garantías sociales, además de hospitales, carreteras, fuerzas de seguridad, etc. En definitiva nuestro Estado del Bienestar).
Pues a pesar de saber todo esto, la derecha se vuelve a ratificar como primera fuerza política, sacando casi la mayoría absoluta, que se sustentará con el apoyo interesado de la formación fascista. Siempre dije que eran dos perros de la misma camada, que se ladran en público y se lamen en privado.
No hay más que ver quién era el fundador de Alianza Popular (hoy en día, Partido Popular); Manuel Fraga Iribarne, ministro del genocida Franco, entre otros cargos adscritos al régimen. Creador de una agrupación fascista, con ánimo de lucro (no lo llamo partido político, porque no tiene sentido de Estado, ni lo va a tener nunca), declarada organización criminal, donde se ha criado la flor y nata de lo más reaccionario de la vida social española y entre ellos lo más fascista de la derecha patria, que luego derivó en otra organización de corte fascista radical: VOX.
Pues, incomprensiblemente esto es lo que votan los españoles, afortunadamente, solo la mitad aproximadamente, lo que todavía hoy permite un equilibrio de poder, a pesar de la desconexión de la izquierda con lo que debería ser un frente común. Pero el Sentido de Estado, salvo contadas excepciones, brilla por su ausencia en ambos lados.
Recuerdo al hilo de esto una frase de Enrique Mujica: "A los que les gusta mucho la plata, hay que botarlos de la vida política".
Entiendo, que como aquí no somos muy de leer, ni de pensar demasiado, algunos pensaran que hay que votarlos, para que sigan robando, porque nunca tuvieron muy claro, si votar (en unas elecciones) se escribe, con B o con V.
En este sentido, conviene saber distinguir muy bien, entre estos dos tipos de votante: el ignorante y el idiota, porque ahí hay un notable desequilibrio de fuerzas, entre estos dos grupos de desinformados y por ende de opciones electorales. Al ignorante se le puede enseñar, puede aprender y darse cuenta de su error, si se le hace ver lo erróneo de su decisión. Actúa así, por desconocimiento, pero puede aprender a distinguir un huevo de una castaña. En cambio, al idiota no, el idiota generalmente lleva asociada a su idiotez; la ignorancia y la soberbia. Por mucho que le expliques, para él, un huevo y una castaña siempre serán lo mismo, aunque por esa forma de ver las cosas, le caigan encima (a él y a todos los demás) todos los males de la creación. Es el típico soberbio, sin principios, ni valores, que meterá la cabeza en la boca del lobo, antes de reconocer su error. El que nunca dará su brazo a torcer, porque puede más su estúpido orgullo y su impulsividad, que el razonamiento.
Esas son las víctimas ideales para los reaccionarios, la carne de cañón de la que se alimentan con discursos como: ¡¡Que vienen los comunistas, los zurdos, las feministas, etc.!! Bloquean su riego sanguíneo y cortocircuitan su única neurona. Entonces se convierten en los peleles necesarios para conseguir mantenerse en los sillones y con la llave de la caja para hacer y deshacer a su antojo.
Ya lo dijo Emilio Romero: La derecha gobierna para 200 familias, (ahora serán unas 400) y eso no da votos suficientes, por eso para ganar unas elecciones, tienen que mentir. (Ya sabéis a quien le mienten; añado yo).
Pues esto es lo que hay, por cierto una frase que odio oír, y más aún pronunciar.
Un electorado, por un lado, con conciencia de clase, valores democráticos y una cierta cultura política, que buscan el bien común, el progreso y el avance de nuestra sociedad, de nuestro país. Por otro, los que he citado anteriormente, que ante la imposibilidad de formar parte de una sociedad solidaria y justa, optan por aquello de; "sálvese quien pueda". Sin ser conscientes que será culpa de ellos, el haberse puesto la soga al cuello.
Yo no sé, en que puede acabar todo esto, pero de lo que estoy seguro es que una manzana podrida puede corromper un cesto completo, pero un cesto de manzanas sanas, no puede sanar a una podrida. Ya lo dijo Buenaventura Durruti: Con el fascismo no se le discute, se le destruye.
Parafraseando a Napoleón Bonaparte, bien podríamos decir nosotros: ¡¡Españoles!! Desde la democracia cuarenta años de fascismo, no acechan.
Y sin más por ahora y esperando que los hados nos sean propicios, os espero el mes que viene. Con más y espero que mejor.
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