Yankee go home Trump to shit


Fernando Alés.

Febrero/26.

 

 

Pues aquí estamos de nuevo, en este convulso comienzo de año, sin saber bien  cuál de los innumerables desastres que asolan el mundo merece mayor atención. 

 

 

Tenemos en el panorama actual, la reciente entrega del premio Nobel de la Paz, al mayor sátrapa que camina por este siglo, entregado por la más rastrera e indigna merecedora de él; María Corina Machado, un personaje miserable capaz de sugerir la invasión de su propio país, por parte de un ejército extranjero, con tal de conseguir el poder, previo secuestro ilegal del legítimo presidente. Aquí, en España, también ha habido reaccionarios de toda la vida como Dios manda, que han pedido que los “iueseis”, bombardeen su propia patria, para acabar con el presidente Sánchez. Pero esa es otra de las historias de nuestros Episodios Nacionales, particulares.

Por lado tenemos a Mark Rutte, Secretario General de la OTAN, “susurrador oficial” del fascista norteamericano, pelota y lameculos hasta la indecencia y casi diría hasta la pornografía. Una verdadera piedra en el zapato europeo, para el espinoso asunto de Groenlandia, la autonomía y la independencia militar de Europa, ahora mismo a merced de los intereses expansionistas del loco de color naranja, creador, este último, de la recientemente constituida  Junta de la Paz, paralela a Naciones Unidas, con el fin de resolver conflictos internacionales a favor de los miembros que la componen, y por ende de su fundador.

Mandatarios de 26 países, de dudoso espíritu democrático, han puesto de manifiesto su exacerbado servilismo, y se preparan para resolver el su primer conflicto: el reparto indecente de una Gaza, donde el exterminio a pesar del “alto el fuego” no ha cesado ni un momento, con un comité llamado: De Administración de Gaza, formado por principalmente por políticos, financieros y  militares estadounidenses, representantes “peleles” de Turquía, Egipto y Emiratos Árabes, junto con Toni Blair (si, el de las armas de destrucción masiva) ¿Qué puede salir mal?

Estoy hablando como ya se habrán dado cuenta de Donald J. Trump ((1946 - +?, todavía no sabemos el año de su muerte, pero el mundo libre esperamos que pronto encuentre la gloria en el más allá) 47º Presidente de Estados Unidos y como alguien no lo remedie el último presidente electo de la tierra de las libertades (termino bastante más que cuestionable, por cierto).

Descendiente de inmigrantes; su madre era escocesa y sus abuelos paternos alemanes, y por lo que se ve, un renegado de sus orígenes emigrantes, y su condición familiar.

De una ambición patológica,  es por sí mismo el azote de emigrantes, libertades y derechos, utilizando para ello su cargo de la forma más cruel y déspota posible. Suprimiendo instituciones o revelando cargos por otros afines a su ideología fascista, para conseguir sus objetivos, sin obstáculo alguno. Es tal su narcisismo, autosuficiencia y despotismo, que es el ejemplo maximizado hasta el extremo del típico abusón de patio de colegio, que solo entiende que el resto tiene que hacer su voluntad, con la desgraciada particularidad, que el patio de su colegio es el mundo y nosotros las victimas de sus abusos.

Para intentar entender, aunque solo sea un poco, la compleja personalidad de este desquiciado personaje, dejaré el extracto de una entrevista realizada a un neuro psiquiatra, porque en el terreno clínico, D. Trump es un caso de conducta digna de estudio.

Ilustración IA Alternativa Mediterráneo. Uso libre.

Según el Dr. Hector l. Frisbie, neuro psiquiatra, Trump sufre un notable deterioro mental, que se denomina: Demencia Frontotemporal, enfermedad degenerativa del cerebro, debida a su narcisismo patológico, que se manifiesta en mentiras y confabulaciones, creando y creyéndose sus propias historias.

Según estos síntomas, él no es consciente de que miente, porque él solo cree su propia realidad: Ha parado ocho guerras, merece el premio Nobel, el petróleo de Venezuela es Norteamericano, tiene derecho a comprar o invadir Groenlandia,  y otras tantas fantasías que bullen en su cabeza.

Otro de los síntomas de este deterioro cerebral es una comunicación incoherente, tangencial y gramaticalmente desordenada, en ocasiones agresiva y violenta (solo hay que ver sus reacciones en la ruedas de prensa, a preguntas incomodas).

Para no extenderme más diré que según el Dr. Frisbie, el presidente Trump está en una fase de celeridad geométrica, asegurando que su deterioro cognitivo total puede ser cuestión de meses.

Afirmando en el encabezamiento del artículo, que no llegará al Mundial de Junio… (Esta última frase, es literal) *

Pues en vista estos acontecimientos, y dándole una razonable credibilidad al artículo, en vista del cada vez más errático y prepotente comportamiento de este impresentable personaje, me atrevo a decir que es posible que pronto perdamos una pesadilla y al menos podamos conciliar un poco mejor el sueño. Aunque también es cierto que no hay fiera más peligrosa, que la que se ve acorralada, aunque en este caso sea por su propia salud.

En todo caso, por si acaso, a este elemento se le ocurre alguna barbaridad, antes de irse de viaje; que Dios nos pille confesados. A mí no sé quién me va a confesar, bueno ya me las apañaré.

No sé si iré al cielo o al infierno, por lo tanto por si acaso mañana me voy a desayunar al bar.

 

 

(*) Nota: Los datos y detalles clínicos, son un extracto de la entrevista realizada al Dr. Frisbie, ex director del Investigación de Salud Pública de Colorado (EE.UU.) por Julio Hernández, del programa Astillero. 

Ilustración: IA Alternativa Mediterráneo. Uso libre


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